Me cansé de escribir la historia en colores oscuros. Atrás se quedaron las heridas en bermellón, los recuerdos en borrones como lápiz de ojos tras una noche en neón.
Ahora la Polilla renace y se deshace en hilos, coloreando el mundo fantástico que vive dentro de este blog.
Y en el vaivén de planes sin marcar, cae sobre mi la bomba universal. Pero no hay colisión, ni ley, ni gravedad, que me pueda hacer caer, aunque tiren a dar...
1 aleteos de polillas:
me encanta esa canción...
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