Desocupado lector:

Me cansé de escribir la historia en colores oscuros. Atrás se quedaron las heridas en bermellón, los recuerdos en borrones como lápiz de ojos tras una noche en neón.
Ahora la Polilla renace y se deshace en hilos, coloreando el mundo fantástico que vive dentro de este blog.

Aunque tú no lo sepas


Aunque tú no lo sepas
nos decíamos tanto
con las manos tan llenas
cada día más flacos.
Inventamos mareas tripulábamos barcos
y encendía con besos
el mar de tus labios.

Uy, melancolía...

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