Declaración de amor
La llave está dentro de mí

El truco consiste en beberse el té muy dulce, con varias cucharaditas de azúcar o miel de flores, cerrar los ojos mientras saboreas el líquido humeante y las papilas se estremecen. El truco, sin duda, es tragarlo aún cuando quema la taza. Así, y no de otra manera, el nudo baja hasta el estómago y se encarga, junto con el té hirviendo, de matar a las mariposas.
Complejo de poeta
A veces escribo sobre la tristeza sin sentirla.
En ocasiones soy feliz y no lo digo.
Me cuesta confesar que te amo.
¿Por qué es tan fácil escribir poesía y
tan difícil hablar de la belleza de nuestras almas?
Afortunada
Cuando te digo que te quiero lo hago pensando que no te merezco, que he tenido mucha suerte al dar contigo por casualidad. Que el cielo, el destino o algún dios hindú se aliaron aquel día de verano para que te fijases en mí. Que la providencia, la Santísima Trinidad o el aburrimiento estival propiciaron que yo me fijase en ti.
Soy afortunada porque el Amor se demuestra con hechos, y a pesar de que nosotros nos lo digamos poco, lo sentimos ahí, casi pegado a nuestra piel, rozándonos los hociquillos con su varita mágica.
Nunca jamás
Nunca le digas a la chica con la que acabas de hacer el amor que es una ingenua. Jamás hables de cuchillos en la penumbra de una habitación que huele a depravación. Nunca se te ocurra dejar el historial lleno de porno en el ordenador de tu pareja. Jamás bebas si se te pasa por la cabeza romper vasos y botellas y pegarle una bofetada a tu novia en medio de un pub. Nunca le digas que le quieres si realmente lo que te gusta de ella es lo que tú crees que es. Jamás sigas en una relación tóxica, que no lleva a nada, sólo a nadar en círculos en el mismo charco de barro.
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